El equipo de monaguillos realiza un oficio muy importante en nuestra parroquia: ayudan al sacerdote en las celebraciones litúrgicas y en las procesiones.

Los monaguillos desempeñan diversas funciones en el altar con el objeto de ayudar al orden y belleza litúrgica, además de incentivar la participación, la devoción y el recogimiento de los fieles.

Ser monaguillo no es un antojo, es una llamada de Dios para colaborar con el Sacerdote en la celebración de la liturgia, sirviendo al altar y a la comunidad.

Pueden ser monaguillos: los niños y niñas que hayan recibido el sacramento del Bautismo, que voluntariamente lo soliciten, cuenten con el apoyo de sus padres, puedan asistir a las reuniones del grupo.

Los Monaguillos tienen tres santos que son modelo de su trabajo en el servicio al Altar: Santo Domingo del Val, San Tarcisio y Santo Domingo Savio.

San Tarcisio vivió en Roma durante los primeros años del cristianismo y se le conoce como el Monaguillo de la Eucaristía, pues dio su vida por defender a Jesús Eucaristía, cuando lo llevaba a los que iban a morir en el circo romano devorados por los leones.

Santo Domingo del Val vivió en España por 1234 y los enemigos de Jesús lo crucificaron y le hicieron padecer igual que a Él, pues su vida era ejemplo de piedad y de caridad.

Santo Domingo Savio vivió en Italia el siglo antepasado, por 1860, era alumno de San Juan Bosco y aceptó vivir su vida como otro Jesús, él no necesitó del martirio para llegar a ser santo, así unos días antes de cumplir 15 años murió y sus pocos años le bastaron para hacerse santo.

Para ser Monaguillo se necesitan desarrollar ciertas cualidades entre las que están las de:

Piedad: que se manifiesta sobre todo en la participación en los sacramentos, en la oración y en el gusto por las cosas sagradas.

Obediencia: hacer con prontitud y eficiencia lo que debo hacer.

Respeto: en especial para con el sacerdote, con los lugares y objetos del templo con los que tienes contacto.

Reverencia: darla a Dios, a los Santos, al Templo y a los objetos que sirven para el culto Divino.

Urbanidad: el buen Monaguillo la practica siempre:

a.- Se presenta limpio a todas las ceremonias.

b.- Es atento con todos, a todo y en cualquier parte.

c.- Es servicial e imaginativo.

d.- Está atento para que su servicio al Altar sea siempre correcto y preciso.